Sobre una pata, bajo las estrellas

La brisa marina agitaba la playa desierta mientras una gaviota distinta avanzaba sobre la arena: le faltaba parte de una pata, y su andar torcido dejaba huellas irregulares junto al agua. Los pescadores la llamaban Bruma, porque aparecía y desaparecía como la neblina en la orilla.

No volaba tan alto como las demás ni compartía bandada, sobrevivía en la marea baja, disputando restos de peces, refugiándose sola en las dunas al caer la tarde. Muchos la miraban como una presencia incómoda, un error en medio de la geometría perfecta del mar. Ella, en cambio, había aprendido a transformar esa incompletud en una forma de resistencia.

Una noche, mientras las gaviotas se peleaban por un pez muerto arrastrado por la marea, Bruma bajó cojeando y defendió con fiereza su pequeño bocado. No fue un triunfo grandioso, pero sí la prueba de que la vida también pertenece a lo imperfecto.

De vuelta en la duna, observó el cielo negro tachonado de estrellas. Cerró los ojos, con el rumor del mar como arrullo, y permaneció quieta, erguida sobre su pata solitaria. No necesitaba volar lejos para ser libre: su victoria era seguir aquí, día tras día, frente al océano que no exige perfección, solo la voluntad de resistir.

La Casa natal de Juan Ramón Jiménez

Para entretener un poco la cuarentena, os traigo a uno de mis poetas favoritos;Juan Ramón Jiménez, cuya casa natal pude visitar a finales de febrero. En la calle Ribera de Moguer está la casa donde nació uno de nuestros poetas más ilustres:Juan Ramón Jiménez.Al llegar al pueblo, un cartel que reza «La Luz  con el tiempo dentro»nos hace pensar en todo aquello que  inspiró al poeta.Fue aquí donde Juan Ramón creció y llegó a a ser un poeta atemporal, el poeta de Platero , el de la «primavera amarilla», el «del viaje definitivo», ese «Yo no soy yo»que cantaba a los cuatros vientos.

En esta típica casa andaluza pasó sus primeros 5 años de vida, hasta que su familia se trasladó a la Calle Nueva, ahora llamada «Juan Ramón Jiménez» donde está la sede de la Fundación  y la Casa Museo de Juan Ramón y Zenobia Camprubí.

Esta casa está más centrada en la familia del poeta y en las distintas salas se da un repaso a su vida, su padre, su esposa Zenobia, así como su biblioteca.

Muebles, objetos personales, cuadros y también libros del poeta llenan las estancias de la que fue su primera casa en Moguer.

En la planta baja destaca su patio con un pozo

Y una recreación del que fuera el despacho de su padre, Victor Jiménez Jiménez

En la Planta alta se suceden los objetos personales de Juan Ramón y Zenobia

También podeis subir a la azotea, desde donde tendreis bonitas vistas del pueblo..

En definitiva, una casa bastante grande llena de recuerdos del poeta que sirven para engrandecer aún más su figura.